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Aeronave de Aeromexico Secuestrada y Liberada

El líder de una secta cristiana,  José Marc Flores Pereira, de 44 años, secuestro un avión Boeing 737 de Aeroméxico, con 104 pasajeros a bordo, que partió inicialmente de Cancún y aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en donde exigió hablar con el presidente Felipe Calderón, bajo la amenaza de que, de no lograrlo, haría estallar la nave.

Flores Pereira, que tiene 17 años de vivir en México, mostró a las azafatas unas latas en las que encendían y apagaban pequeñas luces moradas y rojas e indicó que “por ser día 9, del mes 9, del 2009, era un año cabalístico que anunciaba graves problemas para el mundo y un terremoto terrible en México”, por lo que debía hablar y alertar al presidente Felipe Calderón”.

La noticia del secuestro se extendió rápidamente por el mundo, debido a la Internet y,
en aeropuertos como en Los Ángeles, California, hubo quienes suspendieron sus vuelos a México.

Antes de mostrar “sus artefactos explosivos”, Flores Pereira repartió entre el personal de la nave DVDs
en los que estaban grabadas sus actuaciones, debido a que se promueve como cantante y platicó alegremente hasta con los demás pasajeros, que no se dieron cuenta de la amenaza, sino hasta que ya estaba el avión en tierra, debido a que fue rodeado de patrullas y ambulancias, ante el movimiento inusitado de las fuerzas de la policía federal realizó un operativo de emergencia para tratar de rescatar a los 104 viajeros, lo que se hizo limpiamente, sin disparar un solo tiro.

Flores Pereira, boliviano, con residencia en Oaxaca, dejó salir de la nave inicialmente a 40 pasajeros,
entre mujeres y niños y una hora más tarde, como a las 14.40 horas, descendió todo el pasaje.

El extranjero, que tiene antecedentes penales en su país,
fue detenido finalmente y mostró que en los botes tenía solamente arena.

Flores Pereira dijo que había recibido un “aviso divino” en el que se le indicaba de un terrible terremoto
en México, por lo que quería avisarle de la situación de peligro al presidente, que por cierto, estaba próximo a llegar al aeropuerto oficial, para volar a Campeche.

Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), en conferencia de prensa,
dio detalles del secuestro del vuelo 576 de Aeroméxico que tuvo que dar siete vueltas alrededor del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) “para evitar un terremoto”.

García Luna, explicó que el piloto de la aeronave siguió el protocolo establecido
para este tipo de contingencias, por lo que el avión se aterrizó en una zona especial del aeropuerto.

El funcionario agregó que la presencia de otras instancias como la Secretaría de Defensa Nacional
(Sedena) se debió a que se mantendría informado de todos los detalles al presidente Felipe Calderón.

El secretario, también descartó que existan otros implicados con el presunto secuestrador
de origen boliviano, quien al parecer no está bien de sus facultades mentales.

Antecedentes

La preocupación general, fue por los antecedentes, sobre los secuestros de aeronaves en el aforo internacional:

En 1973 cuando un comando palestino atacó con granadas un Boeing 707 de Panamá
mientras éste despegaba hacia Beirut, o la explosión de un avión de cubana en 1976 provocada por Luis Posada Carriles ataque que dejó más de 70 muertos; lo ocurrido trajo a colación el tema del aeroterrorismo.

Ya en los Convenios de Ginebra, firmados en 1949, se hablaba de las prohibiciones o castigos
para aquellos que cometieran “intimidación o terrorismo” entre la población civil según lo hacen constar los protocolos adicionales en los artículos 51 y 13.

Para 1971, los actos ilícitos de aviación civil descritos en un convenio firmado en Montreal,
eran sancionados conforme a la legislación penal de cada estado. Más tarde en los años ochentas España, Estados Unidos, Alemania, Italia y Francia tuvieron que enfrentarse a actos “consumados de terrorismo”.

Tras el 11 de septiembre de 2001, cuando cayeron las Torres Gemelas en Estados Unidos,
la necesidad de “garantizar en todo momento en el ámbito de la aviación civil la protección de los ciudadanos” se convirtió prioridad.

La Unión Europea empezó a trabajar sobre la regulación y el concepto
de “actos de interferencia ilícita” mediante el Reglamento 2310/2002.

En América Latina, el Comité Interamericano Contra el Terrorismo (CICTE),
órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA), ha sido el encargado de contemplar los aspectos para vigilar intentos de atentados, sobre todo por las crispaciones sociales originadas en Venezuela, Colombia y Bolivia.

En México la Ley de Seguridad Nacional, publicada en el Diario Oficial de la Federación
el 31 de enero de 2005, está destinada a proteger a la nación mexicana frente a las amenazas y riesgos.

En el artículo 5 de dicha ley se consideran amenazas a la seguridad: el espionaje, sabotaje,
terrorismo, rebelión, traición a la patria o genocidio, además de los “actos en contra de la seguridad de la aviación”.

Sin embargo, no se detalla de manera puntual cómo es que se evaluarán éstos actos
ni cómo procederán las autoridades correspondientes. Situación que cobra importancia ahora que José Mar Flores Pereira, secuestrador del vuelo 576 de Aeroméxico, ha declarado que el “artefacto” que traía consigo eran latas de jugo.

por Victor Payan - Jueves 10 de septiembre 
 
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