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Aviacsa: La Moneda Está en el Aire (Para 10,000 empleados…)
La moneda está en el aire: o las 26 aeronaves de Aviacsa son autorizadas nuevamente para surcar los cielos o la compañía se declara en quiebra y con ello, el turismo nacional perderá un gran aliado, que el año pasado dio servicio a más de un millón 200,000 pasajeros,
que regó en los 19 ciudades en donde operaban sus naves, además de
que se perderán unos 10,000 empleos, el 35 por ciento de ellos directos.
El primer pretexto de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, para suspender las actividades de la línea era
la supuesta falta de seguridad en el servicio, pero ya está subsanado,
debido a que la Dirección General de Aeronáutica dio el visto bueno a
17 aviones de los 26 de la flota de Aviacsa.
El segundo pretexto para que la línea fuera suspendida en tres ocasiones durante un mes, es el del pago de una deuda de 300 millones, a pesar de que la federación le adeuda 700 millones.
Y lo que se vislumbra como la realidad, es la importancia que tienen los slots o tiempos de llegadas y salidas de Aviacsa, principalmente
del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, altamente
codiciados por las demás líneas aéreas, que tienen listas sus chequeras
para comprarlos de inmediato.
Esta sería la sexta compañía aérea que en el transcurso de un año, se va a “pique” por adeudos con las autoridades.
El año pasado la SCT suspendió las operaciones de Avolar, Continental, Aerolíneas Azteca y Nova Air,
por falta de pago, cuyos slots vendió de inmediato y al contado, no así
los de Aerocalifornia que también fue dada de baja, pero sus slots los
pasó a Interjet en forma directa, por lo que hay un pleito legal,
debido a que la SCT reclama derechos al respecto.
En sí, existen muy pocas probabilidades de que la sexta flotilla aérea comercial mexicana logre su recuperación,
debido al descrédito y las acciones de suspensión de que ha sido
víctima por parte de las autoridades de la Secretaría de
Comunicaciones, aliadas a las hacendarias y hasta las de la
Procuraduría del Consumidor, sin olvidar que solicitó a las autoridades
aeronáuticas estadounidenses que no permitieran el aterrizaje e las
naves de Aviacsa, por su falta de condiciones de seguridad.
Lo de su deuda de 300 millones de pesos con Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) y
con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) fue la excusa para que
Aviacsa fuera suspendida de sus actividades por tercera ocasión en el
lapso de un mes, debido a que es acreedora de 700 millones de pesos por
una serie de cobros indebidos por parte del gobierno federal.
Roberto Zapata, vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servitur), indicó
que aunque la aerolínea lograra volar este verano, tendría una baja muy
importante por la afectación de la imagen que se le ha dado.
Aviacsa había registrado una caída del 60% en la captación de pasaje durante los meses de marzo, abril y mayo,
y sus tres suspensiones en el lapso de un mes dieron oportunidad a las
otras líneas aéreas a que se dividieran a los clientes cautivos que
“quedaron volando”.
Aviacsa espera que el SAT le entregue los 700 millones de pesos que debió devolverle desde el 2000, cuando
la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que el Seneam había
hecho cobros indebidos a las líneas aéreas por el uso, goce y
aprovechamiento del espacio aéreo mexicano.
Aviacsa calculó que ha perdido entre 3 y 4 millones de pesos diarios tras la suspensión decidida por la SCT,
lo que le dejó una mala imagen de la empresa, situación que se
traducirá en pérdidas millonarias por la disminución en el tráfico de
pasajeros.
Eduardo Morales Mega, director de Aviacsa explicó que desde abril la aerolínea había comenzado a generar ganancias luego de la crisis derivada por el alza del combustible que afectó a toda la industria aérea durante 2008.
Sin embargo, estas ganancias se fueron para abajo tras la suspensión de sus vuelos decidida el pasado 2 de junio por la SCT,
ya que provocó una caída del 60% en el factor de ocupación tras la
reanudación de vuelos, lo que representa un desplazamiento de 3,000
pasajeros menos por día.
Además, a estas afectaciones se suman los 20 millones de pesos por concepto de reembolsos que la aerolínea está obligada
a concretar con los casi 15,000 pasajeros afectados durante los días
fuera de circulación, principalmente en estas vacaciones de verano.
Por otro lado, el director de Aviacsa, insistió en que las 280 allas
detectadas por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC)
son cosméticas y de apariencia, por lo que calificó de "ridículas" las
causas por las que se originó inicialmente la suspensión de la
aerolínea.
por Victor Payan - Domingo 19 de julio
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