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Monday, 20 de June de 2011

Una Industria Ineficiente

Debido a que el mercado de la aviación todavía es ineficiente, por la existencia de monopolios en aeropuertos y en la venta de turbosina, los consumidores mexicanos están pagando precios más altos por sus boletos comparados con otros países de América.

Comparado con el resto de la región, la industria de la aviación de México todavía no está al nivel de eficiencia de mercados.

El mercado todavía es un poco más ineficiente. Por ejemplo, en materia de costos aeroportuarios
, en México hay monopolios en este rubro y se tienen unos costos más altos de los que debían darse.

Empresarios y funcionarios de gobierno de Sinaloa y Veracruz lamentaron que luego de la salida de Mexicana, los costos de los vuelos de Culiacán a Acapulco o del Distrito Federal a Veracruz resultaron más caros que viajar a Europa.

El periódico Excélsior cotizó las tarifas más bajas de un vuelo redondo por American Airlines
de la ciudad de México a Nueva York, saliendo el 30 de junio y regresando el 7 de julio y el precio fue de 6,138 pesos; en tanto un vuelo redondo por Aeroméxico del Distrito Federal a Cancún para las mismas fechas fue valuado en 6,116 pesos.

Se buscó una opinión de Aeroméxico sobre el tema, pero la empresa respondió que por el momento no tienen comentarios.

En 2009 el año de la gran crisis, Mexicana estuvo a punto de morir y desaparecieron varias aerolíneas,
impactadas por el problema de la influenza y los precios de los combustibles, pero “los monopolios aeroportuarios de México tuvieron resultados después de impuestos con ganancias entre 20 y 30 por ciento”.

La industria estaba muerta, la economía estaba muerta
y aún así los aeropuertos tuvieron ganancias, las cuales fueron pagadas por los usuarios y las aerolíneas”, abundó.

Funcionarios entrevistados durante la Segunda Cumbre Panamericana de Seguridad Aérea,
dijeron que otro ejemplo se observa en la turbosina, pues siendo México un país productor y exportador de combustible se pensaría que debería de ser más barata que en otros lugares que lo importan, pero el combustible en México es más caro que en Miami y otros lugares de Estados Unidos.

Se reconoce  que estas ineficiencias impactan a los consumidores,
ya que hoy en día los precios de los combustibles afectan en un 40% los costos de las aerolíneas con aviones viejos, pero en otras con naves más modernas puede ser de 30%.

Si sube el principal costo que es el combustible,
eso al final se transferirá en lo que se pueda al pasajero, reconoció.

“En un país como México no tiene sentido que las aerolíneas estén perdiendo dinero,
como ocurrió en 2009 y 2010, mientras que los aeropuertos lograron los mejores resultados de su historia, hay algo en esa balanza que no funciona”, advirtieron los expertos.

La exclusividad de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) en la proveeduría del servicio de turbosina
no es justificable en términos económicos, disminuye los incentivos para reducir costos y resta flexibilidad a las aerolíneas en el manejo físico y financiero de uno de los insumos más importantes para la aviación, según la Comisión Federal de Competencia (Cofeco).

Voceros de la Cofeco recordaron que tal postura no es nueva y que ha sido expuesta
desde hace varios años por este organismo, como se puede observar en la opinión del 1º de octubre de 2007 y del 3 de septiembre del año pasado, en las que no sólo se ha insistido en la importancia de las aerolíneas de bajo costo; sino además en la necesidad de generar competencia y eficiencias entre aeropuertos e incluso la urgencia de licitar a la brevedad con criterios de una mejor distribución los slots en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Otra de las complicaciones que enfrentan las líneas aéreas mexicanas
es la falta de inversión en los rubros vinculados al sector.

Se cuestionó la forma en que se canalizan los recursos que se generan por el pago de servicios
de navegación aérea, que en teoría deberían tener ingresos sólo para garantizar su operación, pero en realidad la autoridad cobra más y “parte de los fondos va al tesoro nacional y se usa para otros temas”.

Estimaron que en México se pagan 500 millones de dólares cada año
por concepto de impuestos y cerca de 50% no vuelve a ser reinvertido en la industria, por lo cual no debió resultar sorpresiva la degradación de la autoridad aeronáutica estadounidense a categoría 2.

Además hay otro desafío: México crece a velocidades rápidas en la región,
tan sólo después China, pero no estamos seguros en cierto mercado de tener la infraestructura para dar respuesta. Hay planes de crecimiento, pero la cuestión es saber dónde van a estar los aviones.

por Victor Payan - Domingo 19 de junio

 
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