Convertido en paraíso terrenal, sigue siendo una pincelada del cielo y hogar de una riquísima comida, así como de joyas arquitectónicas de la era prehispánica como la Pirámide de Kukulkán en Chichen Itzá (derecha)
que ya es oficialmente una de las nuevas siete maravillas del mundo.
Y, hablando de arquitectura, Mérida, capital del estado, es una hermosa ciudad amurrallada, debido a las frequentes ataques de piratas en siglos anteriores.